La calle de la Joya, una historia de amores compartidos

Cuando caminamos por el Centro Histórico, entre el bullicio, los vendedores ambulantes y todo ese folclore, que sin el la ciudad no sería la misma, perdemos de vista lo más elemental, lo que nos dio identidad como nación y esto es la historia de nuestras calles, el porqué hay nombres de calles como de la Machincuepa ,de las Ratas, las Lecheras, de los Parados, de la Palma, de la Penitenciaría o el callejón Sal Si Puedes, Estos nombres los debemos a sus habitantes reconocidos a veces a algún evento importante acontecido ahí o simplemente a los conventos.

En esta ocasión trataremos de desentrañar el porqué de la calle de la Joya, llegaremos a ella a través de la calle de 5 de Febrero, ella será nuestro hilo conductor para arribar a la historia que nos aguarda ahi.

Partimos del Palacio de Ayuntamiento, que hoy en día alberga las oficinas de gobierno de la CDMX. De su costado derecho comienza una calle que al parecer no nos dice mucho con su nombre, es la calle 5 de Febrero. Aunque esta fecha no parece trascendental, es de suma importancia para nuestro país, ya que ese día, pero de 1917, vio la luz  nuestra Carta Magna, la Constitución de 1917 (si, esa misma de la estación del metro) que hasta hoy en día nos rige.

foto*Palacio de Ayuntamiento 1910

Esta calle de 5 de febrero se conforma de 5 cuadras las cuales son muy versátiles, conforme vamos transitando a través de ella, en la primer cuadra llamada Primera Calle de 5 de Febrero, encontramos lo que en algún momento de esta ciudad marcaría las tendencias de ropa. Hablamos de las tiendas departamentales como el Nuevo Mundo y la primera tienda que rompería con los esquemas de dependientes mal humorados según las crónicas y que colocarían la imagen del vendedor a comisión para tener una mayor y mejor atención. Nos referimos a la tienda departamental más antigua de México, el Palacio de Hierro, creado en 1891 e inaugurado por Porfirio Diaz, mismo negocio que inicialmente vendía ropa en los cajones del portal de las Flores (Zócalo). Estas tiendas fueron el Perisur, la plaza Antara o el Centro Comercial Santa Fe de nuestros días.

foto* Palacio de Hierro 1981

Para la Segunda calle de 5 de febrero no se cambia mucho el rubro de la calle, ya que nos encontramos con el antiguo edificio del Puerto de Veracruz, donde trabajó el gran y elocuente poeta Gutiérrez Nájera, cuando era un niño.  Al frente del edificio del puerto, encontramos un portentoso y majestuosos edificio recubierto de mármol blanco, cuya parte superior fue rematada por una colosal cúpula decorada con mosaico y elaborado por el ingeniero Miguel Ángel de Quevedo (si, una vez más, el de la línea del metro) que en sus orígenes fue contemplado para albergar una tienda de nombre Fabricas Universales.

foto* Fabricas Universales 

Ya entrados en la Tercera calle de 5 de Febrero cambia la moda por la salud. Nos comenzamos a encontrar con farmacias, que en algún momento de la época virreinal y hasta en el México independiente albergaron las famosas boticas. La venta de estos productos a esta altura de la calle no es fortuita, se debe a su cercanía con el Hospital de Jesús de Nazareno, que fue el primer hospital de toda América y mandado a crear en 1524 por Hernán Cortez Monroy Pizarro de Altamirano , dicho sea de más es el sitio donde hoy descansan los restos del conquistador.

foto* Hospital de Jesùs de Nazareno 1946 

Llegando por fin a la Cuarta calle de 5 de Febrero; en su entronque con la calle Mesones, nos encontramos con una edificación muy al estilo colonial, la cual porta una placa que ostenta y nos cuenta que ese tramo antiguamente fue conocido como la calle de la Joya. Según el vox populi del siglo XX, qué a esta calle se le denominara de dicha manera, es debido a un amor de tres. La leyenda nos narra que aquí tuvo lugar la historia de celos de un mercader acaudalado de la Nueva España de nombre Alonso Fernández de Bobadilla, quien era esposo de doña Isabel que era una mujer tan bella que los hombres la acortejaban constantemente. Un día apareció en la ventana del estudio de don Alonso un anónimo, el cual tenía escrito que su esposa le estaba siendo infiel y que tenía amoríos fuera del matrimonio. Ese mismo día cuando llega a su casa le comenta a su esposa que tiene que salir, que el virrey lo está buscando para tratar unos asuntos con él, cuando deja su morada se disfraza con una capa y un sombrero, espera afuera de su vivienda ansioso de ver quien arriba a ella. Al poco tiempo se presenta en la vivienda el fiscal del ayuntamiento; Raúl de Lara, pero no asiste solo, sino con un gran y hermoso presente, era un brazalete con varias joyas. De pronto llega Don Alonso, enloquecido de celos y viendo la escena del cortejo se lanza sobre este amorío y los apuñala, toma nuevamente el puñal y la joya, con las manos ensangrentadas se dirige hacia la calle y justamente en su portón clava el puñal sosteniendo la joya para demostrar cómo defender la honra.

foto* Calle de 5 de febrero esquina con Mesones

Si bien esta historia parece tomada de algún libro de Shakespeare, la escribió Vicente Riva Palacio en 1882 en el diario La República y hoy lo podemos encontrar en un libro de nombre “Tradiciones y Leyendas Mexicanas” de Riva Palacio y Juan de Dios Peza. Lamentablemente esto es sólo una leyenda la cual se fue quedando en nuestro imaginario colectivo para darle ese romanticismo que nos encanta, ya que José María Marroqui, en su libro La Ciudad de México (tomo III), nos cuenta que el tras investigar en varios documentos de cabildos, de donde se originaba el nombre de esa calle, no obtuvo información la cual justificara este nombre, cuando lee en el diario de La Republica el texto de Riva palacio, va a visitarlo inmediatamente para preguntarle cómo fue que obtuvo esos datos, que él había estado tocando de casa en casa para recabar información de quienes vivian en esa calle y nadie supo darle un porque, a lo que Riva Palacios le contesta estas precisas palabras “No crea usted, todo es imaginación”.

El Museo de la Ciudad de México, un edificio que nos cuenta la vida Novohispana

La historia del Museo de la Ciudad de México, Antiguo Palacio de los Condes de Santiago de Calimaya, se remonta al año de 1527, cuando llega el Lic. Juan Gutiérrez Altamirano llega a la Nueva España procedente de la isla de Cuba en donde había sido gobernador en 1524; toma el puesto de Corregidor de Texcoco, siendo esta la segunda ciudad más importante después de la Ciudad de México y además se convirtió en veedor de Hernán Cortés.

Cuando Hernán Cortés Monroy Pizarro de Altamirano reparte las tierras conquistadas; otorga los solares más cercanos al antiguo Teocalli – Templo Mayor- a los conquistadores y a quienes lo habían ayudado de alguna manera, es esta la razón por la cual le da este solar ubicado en la antigua calzada de Iztapalapa hoy en día Pino Suárez, a Juan Gutiérrez Altamirano , quien poco antes había contraído nupcias con Juana Pizarro, quien era prima hermana del conquistador pero no piensen mal del licenciado Altamirano, el no casó con la prima de Cortés por interés, ya que él licenciado también era primo hermano del conquistador.

Se presume que la construcción de la primera “casona señorial”, que ocupó este solar, inició en el año de 1536 y correspondía al estilo del plateresco que era la corriente arquitectónica de esa época, esa vivienda tuvo que mandar a ser demolida por varios razones, los sismos, el poco mantenimiento dado al inmueble pero el más importante de ellos fue la tromba de San Mateo de 1629, esta tromba inundo la Ciudad de la México durante 5 años y el nivel del agua llego en algunos puntos hasta los dos metros diez centímetros, lo que hizo que aquella ciudad de siglo XVI quedara inservible y se mandara a demoler para comenzar a construir lo que hoy en día conocemos como la `”Ciudad de los Palacios”`.

El Palacio que hoy observamos fue construido entre los años 1776 a 1779 y la obra estuvo a cargo del arquitecto Francisco Antonio de Guerrero y Torres, el último alarife del barroco en la Nueva España, quien también construyó la Iglesia del Pocito -en la Villa- ,el Templo de la Enseñanza, el Palacio de los Condes de San Mateo Valparaiso y el Palacio de Iturbide –hoy en día Museo de Arte de Banamex- , además de ello se le atribuyen obras como el Palacio de los Condes de Heras y Soto y la Casa Borda.

Este Palacio obtiene su nombre debido a que la tercera generación del licenciado Altamirano consigió el titulo nobiliario de “Condes de Santiago de Calimaya” por orden de Carlos V; de Santiago porque eran devotos de Santiago el Mayor, patrono español; de Calimaya porque ese era el nombre del pueblo que se les dio en Encomienda y que les generó grandes riquezas.

En la fachada de este portentoso edificio podemos admirar la canteray el tezontle, que a manera romántica nos puede recordar lo que somos los mexicanos, el tezontle rojo , representando el color rojizo de los antiguos mexicas y la cantera blanca recordando el color de los conquistadores que juntos formaron el mestizaje del cual somos producto.

En la parte superior de portada se encuentra trabajado en mármol el escudo de armas original de la familia; el cual está integrado a su vez por los escudos de las familias más importantes pertenecientes al linaje de los condes: Altamirano, Velasco, Castilla y Mendoza, mismos que veremos más adelante. Ademàs de ellos podemos observar debajo de los ventanales una figuras geomtricas, mismas que se dicen son un tipo de firma de quien edificó este palacio.

La fachada del palacio está rodeada de cañones labrados en piedra cantera, que lo adornan como símbolo de su participación en el ejército como capitanes generales de Guatemala; motivo por el cual también era llamada ”la casona de los cañones”.

En la esquina de este inmueble a la calle de Republica del salvador se encuentra una cabeza de serpiente que representa a “Quetzalcóatl” la Serpiente Emplumada, esta pieza según se dice, fue traída de los restos del Templo Mayor y colocada ahí a finales del siglo XVIII, cuando fue construido el Palacio 1776-1779. El escritor Salvador Novo escribió una frase en torno a ella que dice: “Como si surgiera de la tierra a sostener sobre sus fauces inmortales la carga del virreinato…”

El detalle más bello de este recinto, son sus puertas y quizá las más bellas del Centro Histórico. Se cuenta que fueron elaboradas con cedro blanco traído de Filipinas, y nos relata algunos datos importantes sobre la historia de la familia.; en ambas puertas encontramos un dragón chino, que nos habla del título nobiliario: “Adelantados Perpetuos de las islas Filipinas”, pues un pariente lejano ayudó en la conquista de Filipinas y se trazaron las rutas marítimas que iban de Acapulco a las islas Filipinas; con lo que se desarrolla el comercio entre oriente y occidente en la famosisíma Nao de China o Galeón Español.

En ambas puertas, decorando las esquinas superiores,aparece un fragmento del escudo de los Altamirano y en el otro lado un fragmento del escudo de los Velasco; bajo estos detalles se encuentra otro escudo completo y en cada puerta uno distinto, el de la derecha es el escudo de la familia Castilla y el de la izquierda el de los Mendoza. Continuando hacia abajo tenemos el rostro de la deidad “Eolo” , dios del viento de la mitología griega, de cuya boca salen viento y flores, que junto con las castañuelas que se encuentran a los lados nos hace pensar en la algarabía de sus fiestas, ya sea por un santo, cumpleaños o cualquier otra festividad; de hecho se dice que el salón del estrado de este palacio, donde se llevaban a cabo todas estos festejos, era uno de los más grandes de la Nueva España. Vemos también una herramientas de labranza de nombre hoz, la cual nos describe que ellos tuvieron tierras agrarias en encomienda, después aparecen unos yelmos o caretas en cada puerta, el del lado derecho está abierto y el izquierdo cerrado, los cuales simbolizaban que de acuerdo a la actitud con que un visitante llegara al palacio así iba a ser recibido; si venía en son de paz las puertas del palacio estarían abiertas para él y sería bienvenido, pero si venía en son de guerra las puertas se les cerrarían y de esa misma forma sería recibido. Enseguida tenemos un medallón en el que se encuentran un castillo y una flor de lis, lo cual nos dice que los Condes tenían relación directa con la realeza española, es decir con los borbones, familia que ocupa desde ese tiempo el trono en España; también se observan unos leones coronados como trofeos de guerra.

Una vez que pasamos por el enorme zaguán y dejando atrás los portones, ingresamos al patio principal donde encontramos columnas de orden jónico y arcadas de medio punto rebajado, apreciándose en las enjutas de los arcos los escudos de las cuatro familias más importantes de este linaje los cuales ya mencionamos.

Lo primero que podemos apreciar en el patio es una hermosa fuente al puro estilo barroco, esta fuente tiene una historia y es la siguiente: Cuenta la leyenda que hacia finales del siglo XVIII, mientras se realizaban las obras de construcción del palacio, en la séptima generación el Conde en turno Don Juan Manuel y Lorenzo Altamirano Velasco Urrutia y Vergara quien tuvo cuatro hijas, se enteró que la menor de ellas se había enamorado de un caballerango, situación que por supuesto puso al conde tan desesperado y furioso, ya que esto ocasionaría graves problemas sociales y económicos a la familia, que decidió mandar matar al sirviente y a su propia hija para poner un castigo ejemplar y que nunca más nadie se atreviera a cometer un error semejante. Dicen que a ella la mando enterrar en el patio principal debajo de donde hoy está la fuente y a él detrás de la escalera donde actualmente se puede encontrar una pila de agua.

Según la leyenda este hecho coincide con la construcción del palacio, por lo que cuentan que cuando el Conde daba un paseo por el patio para ver como iba la obra, le inundaban los remordimientos y se le aparecía una mujer. A raíz de estos sucesos mandó construir una fuente con la imagen central de una nereida (ninfa de Neptuno) que representa a Galatea la que toca la guitarra. Si ponemos atención nos daremos cuenta que Galatea mira hacia la Capilla, para unos bien podría representar una lápida disfrazada y para otros a la hija del Conde quien mira hacia la capilla pidiendo perdón por su pecado.

La fuente esta vacía, pues dice la leyenda que la gente aseguraba que a veces por las noches se escuchaba el llanto de un bebé y se veía la figura de una mujer que iba de la sala de música a la capilla donde finalmente desaparecía; hasta que un día, por casualidad, al estar lavando o reparando, tanto la fuente como la pila de agua, se dieron cuenta que ya no se oía el llanto ni se veía la aparición de la mujer: A partir de ese momento a ninguna de las dos se les pone agua.

Arquitectónicamente La fuente presenta como motivo principal una nereida que pareciera salir de una gran concha, en la parte superior tiene una flor de lis, en piedra; custodiándola unos tritones y más abajo hay unos niños jugando con serpientes marinas. Los motivos de la fuente son eminentemente marítimos ya que la conquista tanto a la Nueva España como a Filipinas, se realizaron por esta vía.

Al fondo del primer patio se observa un pasillo que comunica al patio trasero o de servicio y 4 enormes portones originales ), en donde se encontraban las cocheras del palacio.

En el segundo patio de esta vivienda encontramos cuartos que fueron utilizadas en un principio, como habitaciones de los sirvientes y/o como bodegas; en los tiempos económicamente difíciles que sufrió la familia se rentaron; esto provocó que poco a poco este patio se convirtiera en una vecindad.

Este Palacio como algunos otros en la Nueva España, a diferencia de los Palacios europeos, estaba diseñado para alojar y convivir con otras clases de la sociedad y lo podemos corroborar por todas las accesorias que rodean este inmueble en su parte exterior.

Regresando al patio principal encontramos la escalera que nos lleva al primer nivel, conocido como piso noble, a los costados del arranque de las escaleras unos leones que tienen la función de custodiar el acceso a las habitaciones de los Condes y captar las energías negativas que se dejan al pasar por el octágono que forman las orillas de la escalera, con una tendencia del feng shui, este octágono representa al infinito ya que si colocamos el número 8 de manera horizontal crea esta figura que renueva las energías de quien pase por él.

En el primer nivel de este patio, rematando ya a nivel del techo se aprecian gárgolas con forma de cañones, y en la parte baja de cada uno de ellos aparece un mascarón con la cara de una mantícora a manera de custodios de este patio. En este piso encontramos las habitaciones de la nobleza, donde ellos llevaban acabo su día a día. las habitaciones que encontramos son las siguientes; la sacristía y capilla – Si miramos las columnas de la portada de la capilla del follaje que las rodea descubriremos unos rostros que se cree puede ser alguna deidad mexica, la cruz de 8 puntas que corona la fachada es el emblema de la Orden de Carlos IIl y es también el último título nobiliario que se les otorga- el salón del estrado, que es el lugar donde se realizaban sus fastuosos bailes y recepciones. También encontramos los cuartos de placer, llamados así por que si recordamos las costumbres de antaño, los españoles no se bañaban a menudo y cuando lo hacían era un gran placer, seguramente tendrían gente a su servicio que les preparaba el baño, una copa, un bocadillo etc. Detrás de los cuartos de placer se encontraban las recamaras. En este nivel también se encontraba el comedor y la despensa, y por último la sala de música; en ella se educaban las señoritas en las artes, la conversación, los bordados, se hacían tertulias con familiares y amigos, en donde ellas mostraban sus adelantos.

En el último piso de este bello edificio encontramos el estudio del primer pintor impresionista mexicano de nombre José Joaquín Quirico Marcelino Clausell Treconis , mismo que fue realizado en el siglo XX, una joya dentro de este prodigioso edificio que ustedes deben descubrir y admirar con su propia experiencia y no con este texto.

La calle de Francisco I. Madero, historia de plateros, Jesuitas y Franciscanos.

Es una de las calles más antiguas del Centro Histórico, mandada a abrir por ordenanza de Hernán Cortés para la huida de los españoles en caso de levantamiento de armas por parte de los mexicas, la arteria que albergó a personajes trascendentales y entrañables como la Güera Rodríguez, calle que se encuentra flanqueada por portentosos conventos, que a su vez conviven con palacios de condes y marqueses. Un andador que ya avanzada en edad, se convirtió en la alfombra roja de victoriosos emperadores como Agustín de Iturbide y presidentes tales como Francisco I. Madero y Álvaro Obregón.

La calle de Francisco I. Madero, historia de plateros, Jesuitas y Franciscanos.

 

Al frente del Palacio Nacional comienza una de las vías con más memoria de todo México, que con sus poco más de 700 metros de longitud nos podría narrar miles de historias, me refiero a la calle Francisco I. Madero.

 

Nombrarla de esta manera se le ha atribuido a Francisco Villa, ya que él mismo, el 8 de diciembre de 1913 en el cruce de Segunda de Plateros y San José el Real –Madero e Isabel La Católica-, subió a una escalera y clavó sobre la edificación, que hoy en día aloja la tienda ZARA, una placa con el nombre de Francisco I. Madero. Sin embargo antes de ese día, en la época novohispana, tuvo cinco divisiones y diversos nombres, mismos que nos son recordados por las placas que encontramos a lo largo de este famoso andador peatonal.
Partiendo de la Plaza de la Constitución y caminando por Madero nos encontraremos dos placas con el nombre de Plateros. Dos son estas calles, primera y segunda, seguidas una de otra y corren de Oriente a Poniente. La Primera de Plateros comenzaba en la esquina del Portal de Mercaderes y concluía en Palma, la segunda iba de Palma a Isabel la Católica. El nombre de Plateros se le otorga cuando por ordenanza del virrey Lope Díez de Aux Armendáriz ordena que “todos los plateros se congreguen en la calle de San Francisco y fuera de ella no pueden tener sus tiendas”. Esta es una costumbre que curiosamente hasta hoy se replica ya que en esta zona se encuentran los centros joyeros y de compra de oro y plata. Pareciera que el Centro Histórico tiene memoria y no se desapega de ella a lo largo de su vida.
El tramo que comprende de la calle Isabel la Católica a Bolívar ostentaba el nombre de Profesa, debido al templo erigido para la orden de los Jesuitas, mismos que fueron expulsados en 1767 por órdenes del rey Carlos III. Este templo aún se encuentra de pie y una de sus últimas intervenciones fue realizada por el gran arquitecto del neoclásico en la Nueva España, Manuel Tolsá, quien, cuenta la voz del pueblo, que en el interior de este templo, en el altar dedicado a la Virgen de la Inmaculada Concepción, talló el rostro de la Güera Rodríguez, misma que tenía su casa en la contra esquina del templo. Y que dicho sea de más todos los viajeros y aristócratas se enamoraron de ella, desde Humboldt hasta Iturbide.

El último intervalo de esta histriónica calle comprende de Bolívar a Eje Central, se le llamó Primera y Segunda de San Francisco. En este tramo nos encontramos con monumentos arquitectónicos como el Palacio de los Marqueses de Jaral de Berrio –que hoy en día ocupa el Museo de Arte de Banamex- o el Palacio de los Condes de Orizaba, –hoy en día Sanborns de los azulejos- justamente en su esquina, hallaremos una placa con el nombre de 1ra calle de San Francisco. Este nombre no es a manera fortuita ya que justamente enfrente nos encontramos con la Iglesia de San Francisco. Dicho sea de más fue uno de los templos y conventos con mayor dimensión de la Nueva España, abarcaba de Eje Central a Gante y hacia atrás a la calle de 16 de Septiembre, donde hoy en día aún quedan reminiscencias de su antiguo claustro en la panadería La ideal.
Podríamos desentrañar miles de historias de esta pequeña y bulliciosa calle, tales como la llegada del ejército trigarante, la entrada triunfal de Benito Juárez ante el imperio de Maximiliano, la marcha de la lealtad para Fco. I. Madero, la llegada de Álvaro Obregón tras derrocar a Huerta… pero hoy sólo quisimos descifrar el porqué de sus antiguos nombres para poder comprender un poco más nuestro amado Centro Histórico.

Los gemelos en busca del sol

Un ejercito de criaturas, comandadas por un misterioso monstruo, atormenta a un pequeño pueblo que vive debajo del desierto. Cansados de tener que esconderse dos hermanos gemelos deciden enfrentarse  de una vez por todas a os invasores.

Teatro Sergio Magaña
Horarios: Sábados y domingos 13:00 horas.
Boletos: Entrada general $136. Descuento del 50%, limitados a estudiantes de nivel básico, maestros, personas con discapacidad, trabajadores de gobierno e INAPAM con credencial vigente.

Melancolía, exposición

La presente exposición propone una revisión de las distintas maneras en que la melancolía fue representada en las artes, principalmente en la plástica producida en México, entre finales del siglo XVI y principios del siglo XXI. Se trata de una exhibición propositiva que permite reflexionar en torno a la manera en que afectos y pasiones humanas han quedado simbolizados en el arte virreinal, moderno y actual.

Dividida en cuatro núcleos, esta exposición brindará distintas perspectivas teóricas para poder apreciar transversalmente obras de los distintos periodos artísticos y valorar las cargas afectivas que sugieren tanto los temas representados en ellas, así como los recursos plásticos con que éstos fueron plasmados. De esta manera, se ofrecerá un conjunto de más de 130 obras artísticas que reconstruyan las maneras distintas en que la melancolía, como un motivo clásico de la historia del arte, fue representada en el arte mexicano, y que posibiliten aproximaciones afectivas al malestar y al ingenio melancólico.

HORARIO

4 de Abril al 9 de Junio 2017
Martes a domingo de 10:00 a 18:00 horas. Último acceso a las 17:30 horas.
Cerrado los días 1° de enero y 25 de diciembre

COSTOS

$60.00 admisión general
Entrada gratuita a ‘Amigos MUNAL’, menores de 13 años, personas con discapacidad, estudiantes, maestros y adultos mayores presentando credencial vigente, aplica únicamente para nacionales. ICOM 50% de descuento.
$5.00 permiso para toma de fotografías (sin flash y sin tripié)
$30.00 permiso para toma de video (sin tripié y sin iluminación)

DIRECCIÓN

Tacuba 8, Centro Histórico, Ciudad de México, CP. 06010

INFORMES

Tel. 8647-5430 ext. 5065 y 5067
atencionalpublico@munal.inba.gob.mx

WEB

www.munal.mx

 

 

 

Orquesta Sinfónica Nacional Lara St. John, violín Ankush Kumar Bahl, director

ORQUESTA SINFÓNICA NACIONAL,
Carlos Miguel Prieto | Director artístico
LARA ST. JOHN | Violín
ANKUSH KUMAR BAHL | Director huésped

Canadá – EUA – México

Los tres compositores incluidos en este programa de la Orquesta Sinfónica Nacional son, a pesar de las pequeñas diferencias cronológicas, contemporáneos en más de un sentido, y representan tres maneras distintas, y muy válidas, de asumir el romanticismo. En el caso de Johannes Brahms, a través de adoptar con seriedad los preceptos formales que heredó de la generación anterior. En el caso de Antonín Dvořák, protegido y seguidor de Brahms, con una equilibrada combinación de claridad formal y pinceladas nacionalistas. Y en el caso de Robert Schumann, amigo cercano de Brahms, sintetizando un hábil (y poético) uso de las formas y los géneros de su tiempo con una expresividad fantasiosa llena de referencias extra-musicales.

Fecha: Abril
Hora: 12:15 pm a 2:15 pm
Precio: $100 – $200

Manuel González en Concierto

Veinticuatro preludios de Shostakovich inspirados en Bach, y una sonata de Beethoven que asume las nuevas cualidades del piano. El pianista mexicano Manuel González rinde homenaje a dos grandes compositores.

Horario: 15 de Abril 2017, Sábado 12:00 – 14:00 hrs.
Boletos: $150.00 entrada general.

Semana Santa en España

La Semana Santa en España es sinónimo de devoción, fe y ante todo respeto; su celebración en  Valladolid, es una de las más importantes del mundo gracias a las tallas de Gregorio Fernández, Francisco del Rincón o Juan de Juni que desfilan entre miles de personas en un total silencio, solo interrumpido por el resonar de los pasos de los cofrades y los tambores. Realmente pone la piel de gallina.

Recomiendo ver la procesión principal donde desfilan todos los pasos y las calles se convierten en un auténtico museo al aire libre donde se pueden apreciar esculturas tan reales que parecen humanas.

Si os apetece algo más espectacular en Peñafiel, un pueblo de Valladolid, podréis ver el descenso del Ángel que se celebra al mediodía del domingo de resurrección, la procesión llega a una plaza y la escultura de la Virgen vestida de luto es conducida hasta el centro donde se deposita entre dos torres de madera de unos 5 m. de altura que se han colocado ricamente adornadas. En ese instante un globo de tela se abre en lo alto y de ella surge un angelito, vestido de blanco y con corona, que desciende hacia la Virgen soltando dos palomas blancas. El ángel retira a la imagen el velo negro y después sube a los cielos agitando manos y pies como si realmente volara. Con la retirada del velo se simboliza la Resurrección de Cristo. Un sistema de poleas hace posible la representación.

También podéis visitar los empalaos en Valverde de la Vera en Cáceres el Jueves Santo; es un ritual religioso donde hombres anónimos que portan sobre sus hombros desnudos un timón de arado de madera sujeto por una soga de esparto que le rodea pecho y brazos desnudos. Caminan descalzos y con un velo blanco cubriendo su rostro, sujeto por una corona de espinas, recorren un viacrucis con 14 estaciones, arrodillándose a rezar en cada una de ellas, en el más absoluto silencio. Si preferís más ruido os invito a los tambores de Calanda en Teruel donde a las doce de la mañana del Viernes Santo comienza un apabullante sonido de tambores de dos horas de duración. Según dicen la tradición se remonta al 1127, cuando el sonido de los tambores sirvió para avisar a la población de una inminente invasión árabe y evitó una matanza.

Elijáis un lugar u otro de la geografía española o mexicana para pasar la Semana Santa disfrutarlo amigos. Felices vacaciones.

Escrito por:
Susana Cifuentes

Carnicería La Orquídea

Carnicería La Orquídea tiene más de 61 años ofreciendo los mejores cortes internaciones como: franceses, americanos, argentinos, japoneses y chinos, además de sus especialidades en el Mercado San Juan.

Desde ternera, carnero, medallón, La Orquídea es la carnicería con mejor caludad y prestigio y además cuenta con servicio a domicilio y es surtidora de pedidos a retaurantes, cantinas y hoteles, ya sea con tiempo o pedidos urgentes.

Dirección:
Mercado San Juan,
Ernesto Pugibet 21,
Local 51
Col. Centro

Horario:
Lunes a Domingo 7:00 a 17:00 Hrs.

Teléfono:
(55) 5521 4540
(55) 5518 0652

Movil:
(55) 4392 8725

Deli Caseus

Deli Caseus es sinónimo de calidad y pasión por el servicio. sus productos gastronómicos, por su originalidad y elaboración artesanal, difícilmente pueden  encontrarse en otro lugar.

Maduración a punto y excelente presentación es el objetivo de Deli Caseus, conoce sus novedades en carnes exóticas y una extensa variedad de quesos y carnes frías, nacionales e importados.

Deli Caseus cuenta con una agradable terraza donde puede degustar sus deliosos baguettes, tapas, carnes exóticas y postres, reserve el espacio para sus eventos, catas o degustaciones.

Dirección:
Mercado San Juan,
Ernesto Pugibet 21,
Locales 151 y 152
Col. Centro

Horario:
Lunes a Domingo 8:30 a 17:00 Hrs.

Teléfono:
(55) 9167 1341
(55) 6366 2749

Correo:
delicaseus@gmail.com